Cambiar Idioma

Mostrando entradas con la etiqueta Estudio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Estudio. Mostrar todas las entradas

miércoles, 18 de enero de 2012

NUEVA SERIE: VIDAS TRANSFORMADAS


Iniciamos la Serie 22: Vidas Transformadas. De modo que ya puedes empezar a ver los temas que incluye, y todo el material disponible en la página electrónica de la IAFCJ.

Los temas que veremos son:

Lección 1: Transformada del derrumbe moral.
Lección 2: Transformado de una religión equivocada.
Lección 3: Transformada de una enfermedad incurable.
Lección 4: Transformado de una posesión demoníaca.
Lección 5: Transformada de una atadura lasciva.
Lección 6: Transformado de una empleo perverso.
Lección 7: Transformada de una pacto satánico.
Lección 8: Transformado de una maldición generacional.

Si deseas bajar la Serie 22 CLIC AQUÍ.

miércoles, 18 de mayo de 2011

Escatologia: Final de los tiempos

Autor: José Grau
Creemos que sólo puede haber esperanza allí donde hay escatología; de ahí que la fe cristiana sea, sobre todo, una fe escatológica esperanzada, una mirada lanzada al futuro desde el presente, una actividad iniciada en el aquí, con la firme certeza de que el ahora, el tiempo actual, no agota su significado, sino que, por el contrario, todo su sentido le viene de la plenitud escatológica a la que tiende sin cesar.
Libro editado con permiso expreso y personal del autor (© 1977 por el autor José Grau Balcells)
para el autor de esta web exclusivamente (Josué de Juan Rodriguez)

Ver más en http://www.salvacioneterna.com/final_de_los_tiempos_jose_grau.htm

NUESTRO DIOS RIGE LOS DESTINOS

Estudio sobre profecía del libro de Daniel
Primera Parte

Introducción
Genéricamente hablando, hoy por hoy el asunto de la soberanía de Dios no está tanto en la boca de muchos, así como sí lo está la cuestión de la libertad de elección del hombre. A pesar de que ambos conceptos son verdad, el segundo prima sobre el primero, seguramente por la enorme influencia arminiana en la teología en estos últimos decenios.

Sin despreciar el concepto de la libre elección del hombre, con sus consecuencias debidas, creo que hemos de buscar en la Biblia un mayor y más profundo entendimiento acerca de la soberanía de Dios, de que Dios lo tiene todo ante sus ojos desde antes de la fundación del mundo (He. 4: 3).

Dios quiso que Daniel supiera dos cosas: que Él es Quien rige el destino de los hombres, y que eso debía hacerse saber a todos.

En este estudio veremos acerca de ambos conceptos, basándonos en estos finales capítulos del libro de Daniel.

También aprenderemos como la profecía se transformó en historia, y cómo la profecía no sirve para conocer el futuro, sino para conocer que ese futuro ya estaba cumplido desde antes de la fundación del mundo.

Un hombre dispuesto a recibir la verdad: Daniel

Daniel 10: 1-14; 20-21

(Vv. 1, 2)
“En el año tercero de Ciro rey de Persia fue revelada palabra a Daniel, llamado Beltsasar; y la palabra era verdadera, y el conflicto grande; pero él comprendió la palabra, y tuvo inteligencia en la visión. 2 En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas”

Corría el año 536 a. C. y ya habían pasado dos años desde el primer decreto para permitir el regreso de Israel a su tierra para reconstruir el templo:

“En el primer año de Ciro rey de Persia, para que se cumpliese la palabra de Jehová por boca de Jeremías, despertó Jehová el espíritu de Ciro rey de Persia, el cual hizo pregonar de palabra y también por escrito por todo su reino, diciendo: 2 Así ha dicho Ciro rey de Persia: Jehová el Dios de los cielos me ha dado todos los reinos de la tierra, y me ha mandado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá” (Esdras 1: 1, 2)

En esos momentos, Daniel, quien en ese presente se hace llamar por su nombre babilónico que le diera Nabucodonosor, Beltsasar, se hallaba a punto de recibir otra revelación impresionante y de impresionante manera.

Es evidente que Daniel no marchó con los exiliados de vuelta a Jerusalén, y no sabemos por qué. Seguramente a causa de sus obligaciones de gobierno.

En ese momento, en el tercer año del reinado de Ciro el persa, la obra de reconstrucción del templo en Jerusalén quedó interrumpida:

(Esdras 4: 4, 5) “Pero el pueblo de la tierra intimidó al pueblo de Judá, y lo atemorizó para que no edificara. 5 Sobornaron además contra ellos a los consejeros para frustrar sus propósitos, todo el tiempo de Ciro rey de Persia y hasta el reinado de Darío rey de Persia”

Dios dio la orden de que Ciro diera la orden, y vemos como Satanás inmediatamente se pone en marcha para buscar el detener la obra de Dios. En su voluntad permisiva Dios concede, pero siempre es para un propósito ulterior de bendición.

Muy posiblemente los judíos necesitaban más tiempo para estar preparados para el gran cambio que resultaba el volver a ser lo que eran, pero esta vez no en el exilio, sino en su propia tierra y ciudad.
(V. 2)

“En aquellos días yo Daniel estuve afligido por espacio de tres semanas”:
Veintiún días estuvo afligido Daniel. Ese fue un tiempo difícil, de gran lucha espiritual, invisible, pero que como veremos, incidía (y lo hace) de manera grande en los asuntos de los hombres, en el orden natural.

(V. 3, 4)
“3No comí manjar delicado, ni entró en mi boca carne ni vino, ni me ungí con ungüento, hasta que se cumplieron las tres semanas. 4 Y el día veinticuatro del mes primero estaba yo a la orilla del gran río Hidekel”:

Daniel se abstenía en esos momentos de cualquier ocasión para darse gustos y disfrute de las cosas, porque estaba orando en súplica a Dios por causa del asunto del templo en Jerusalén, el retorno de su pueblo, y la búsqueda de la santidad del mismo.

En esos momentos, Dios estaba moviéndose de nuevo para traer restauración a Su pueblo, y Satanás se le oponía. Eran días de gran lucha espiritual, y Daniel era consciente de eso.

El relato tan detallado de todo esto, es señal de la importancia del mismo, y por tanto bueno que nosotros lleguemos a entenderlo también.

El río Hidekel (el río Tigris), era escenario de la presencia de Daniel, y de lo que iba allí a acontecer.

“Mapa de ubicación del Rio Tigris, el Hidekel de Daniel”

“Mapa de ubicación del Rio Tigris, el Hidekel de Daniel”
(Vv. 5, 6)
“5 Y alcé mis ojos y miré, y he aquí un varón vestido de lino, y ceñidos sus lomos de oro de Ufaz. 6 Su cuerpo era como de berilo, y su rostro parecía un relámpago, y sus ojos como antorchas de fuego, y sus brazos y sus pies como de color de bronce bruñido, y el sonido de sus palabras como el estruendo de una multitud”:

Es la misma descripción que Juan hace de del Cristo glorificado que se le aparece cuando él estaba preso en la isla de Patmos. Si esa era una teofanía, es decir, la aparición del Hijo eterno antes de su encarnación, es lo que algunos comentaristas dicen; personalmente no lo creo, al hilo de la descripción de su tarea, y que se verá más adelante, lo cual me parece indicar que se trata más bien de un ángel poderoso de Dios.

(Vv. 7, 8)
7 Y sólo yo, Daniel, vi aquella visión, y no la vieron los hombres que estaban conmigo, sino que se apoderó de ellos un gran temor, y huyeron y se escondieron. 8 Quedé, pues, yo solo, y vi esta gran visión, y no quedó fuerza en mí, antes mi fuerza se cambió en desfallecimiento, y no tuve vigor alguno”:

Dios escogió a Daniel para lo que quiso, y desechó a los otros hombres, evidentemente porque carecían de la santidad y compromiso de Daniel. Esos hombres no pudieron resistir lo que no entendían, y huyeron.

Sólo quedan los santos solos ante Dios, y a pesar de serlo, en su humanidad, quedan exhaustos, sin fuerzas.

(Vv. 9-11)
“Pero oí el sonido de sus palabras; y al oír el sonido de sus palabras, caí sobre mi rostro en un profundo sueño, con mi rostro en tierra. 10 Y he aquí una mano me tocó, e hizo que me pusiese sobre mis rodillas y sobre las palmas de mis manos. 11 Y me dijo: Daniel, varón muy amado, está atento a las palabras que te hablaré, y ponte en pie; porque a ti he sido enviado ahora. Mientras hablaba esto conmigo, me puse en pie temblando”:

Es probable que fuera el ángel Gabriel, quien también interpretó otras revelaciones a Daniel (Cap. 8: 16), y habló de manera similar a Daniel en el sentido de expresarle que él era “muy amado” (véase 9: 20-23).

(V. 12)
“12 Entonces me dijo: Daniel, no temas; porque desde el primer día que dispusiste tu corazón a entender y a humillarte en la presencia de tu Dios, fueron oídas tus palabras; y a causa de tus palabras yo he venido”:

Por esta misma declaración, sabemos que lo mismo ocurre con cada hijo verdadero de Dios. Veámoslo con detalle:
  1. a) Dispuso su corazón a entender (no a escuchar su propia voz, sus propios impulsos, sus propios deseos, sino la voluntad de Dios.
  2. b) Se humilló en la presencia de su Dios (no buscaba su bienestar, su gloria, su propio bien egoísta, sino el que Dios se gloriara)
Es evidente que esas son las condiciones para nuestra voz levantada en oración se oiga desde el Cielo.
(Vv. 13, 14)
“13 Mas el príncipe del reino de Persia se me opuso durante veintiún días; pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia. 14 He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días”:

Ese llamado príncipe del reino de Persia, es un demonio de alto rango, y que por tanto tiene a legiones de demonios bajo él, y este es el que se opuso guerreando al enviado del cielo para Daniel.
Curioso que sea justamente el demonio de Persia, ya que era Persia con Ciro a la cabeza, el reino que había conquistado sólo unos pocos años antes a los babilonios. Podemos entender que la esfera de poder satánico estaba muy activa en Persia en esos momentos.

Esa es la razón por la cual ese ángel de Dios se encontró con tanta oposición al ir a ver a Daniel.
Necesariamente hay que entender en todo esto que realmente existe una guerra espiritual, y por tanto invisible, en los aires y en la tierra, respecto a las naciones de la tierra.

Veintiún días son los que Daniel se pasó ayunando y en oración, y fueron exactamente también veintiún días los que tardó el mensajero celestial en llegar a él.

“… pero he aquí Miguel, uno de los principales príncipes, vino para ayudarme, y quedé allí con los reyes de Persia”:

Miguel, a tenor de lo que leemos, no es el único de los principales príncipes del cielo, pero es de los más importantes; su propio nombre lo indica: “¿Quién es como Dios?”. Su mismo nombre es alabanza a Dios.

El es el protector de Israel (Véase Dn. 12: 1). Fue enviado por Dios para ayudar al mensajero celestial en su periplo hasta Daniel.

“Mapa del antiguo imperio persa”

“Mapa del antiguo imperio persa”
Escribe José Grau:
“Así, Miguel se halla dispuesto a enfrentarse con el Príncipe de Persia, es decir: el ángel protector de este imperio; un ángel caído, por supuesto, un demonio. Este esotérico conflicto entre las huestes celestes subraya que el destino de los pueblos es un secreto que ni siquiera los ángeles conocen si no es por revelación divina, y aunque ellos actúan en dicha lucha, y son protagonistas de la misma. Lo que ocurre en la tierra no es ajeno al cielo; el destino del mundo se fragua en las dos dimensiones de la existencia – la terrena y la celeste – al mismo tiempo”

Mientras Miguel y sus huestes angelicales luchaban contra los demonios persas, el enviado celestial “quedó con los reyes de Persia”. Ese quedarse con ellos, implica que ese mensajero estuvo haciendo la obra de Dios con esos reyes, aunque la Escritura no especifica el qué.

(V. 14)
“14 He venido para hacerte saber lo que ha de venir a tu pueblo en los postreros días; porque la visión es para esos días”:

En los momentos de mayor aflicción espiritual, es cuando llega la novedad de parte de Dios… ¿o no será al revés? Cuando Dios va a moverse, el enemigo siempre intenta adelantarse para estorbar.
Lo que ese mensajero celestial le iba a mostrar a Daniel era de extrema importancia como veremos en su momento, porque básicamente significa la victoria que Israel va a conseguir al final de esta dispensación de la gracia; es decir, su entrada en el Reino y como protagonista. Eso de ninguna manera el diablo lo quería (ni lo quiere).

Nótese asimismo, que esto nada tiene que ver con la Iglesia, sino con el pueblo de Daniel: Israel;
“En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo…Muchos serán limpios, y emblanquecidos y purificados; los impíos procederán impíamente, y ninguno de los impíos entenderá, pero los entendidos comprenderán” (Daniel 12: 1; 10)

(Vv. 20, 21)
“El me dijo: ¿Sabes por qué he venido a ti? Pues ahora tengo que volver para pelear contra el príncipe de Persia; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá. 21 Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe”:

El mensajero celestial le pregunta si ya va comprendiendo por qué ha venido a Daniel a revelarle todas esas cosas. Le comenta esto, porque a continuación le revela que ha de volver a donde estuvo, en Persia, para seguir peleando contra el principal demonio de Persia. Le viene a decir que debe ir aprendiendo y entendiendo la gran importancia de lo que ocurre en lo invisible, y de que cómo afecta esto a lo visible.

Nos damos cuenta con esto que la lucha espiritual es una realidad en nuestras vidas también. Tanto los ángeles de Dios como nosotros los creyentes tenemos lucha contra los demonios, aunque siempre desde un posicionamiento de victoria: ¡nuestro Dios está sentado en el trono!

“…; y al terminar con él, el príncipe de Grecia vendrá…”: Una vez ese ángel poderoso hubiera terminado su pelea con el principal de Persia – venciendo – y por tanto siendo derrotado ese imperio (porque lo que acontece en lo espiritual a ese nivel, se plasma en lo natural), entonces, iba a levantarse el demonio principal de Grecia para hacer surgir ese imperio, el griego macedonio, por mano de Alejandro Magno.

Una pregunta podemos hacernos, ¿oramos o hemos de orar (como Daniel) para que ocurran las cosas, o más bien oramos porque las cosas se van a producir? Dicho de otro modo, ¿no será que el Espíritu Santo nos lleva a orar porque las cosas han de ocurrir, y no al revés?

Algunos enseñan que hemos de orar para que Dios haga su obra (como si nos necesitara). Más bien es al contrario: porque Dios va a hacer lo que se ha propuesto, nos inspira a orar. Es su deseo que participemos en Su obra.

A Dios nadie le convence, ni le pilla por sorpresa.

(V. 21)
“21 Pero yo te declararé lo que está escrito en el libro de la verdad; y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe”:

Ese “libro de la verdad” es el plan de Dios que contiene designios ciertos y verdaderos para los hombres y las naciones, que Él puede revelar conforme a su voluntad.

Veámoslo en Isaías 46: 9-11;
“Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, 10 que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero; 11 que llamo desde el oriente al ave, y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé, y lo haré venir; lo he pensado, y también lo haré”

“y ninguno me ayuda contra ellos, sino Miguel vuestro príncipe”:

No creo que el sentido de esa frase haya que entenderlo en negativo, como que no había nadie dispuesto a ayudar al mensajero celestial, sino todo lo contrario. El énfasis lo hace en la persona del arcángel Miguel, uno de los principales príncipes celestiales. Dicho de otro modo: nadie me tiene por qué ayudar ya que Miguel está conmigo, y éste es vuestro príncipe; como diciendo, con él ya es suficiente.

Continuará en una siguiente parte.

Dios les bendiga.
© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
Febrero 2011
www.centrorey.org

NUESTRO DIOS RIGE LOS DESTINOS (II)

NUESTRO DIOS RIGE LOS DESTINOS (III)

viernes, 6 de mayo de 2011

NUEVA SERIE: FAMILIAS EN TRANSFORMACIÓN


Iniciamos la Serie 18: Familias en transformación. De modo que ya puedes empezar a ver los temas que incluye, y todo el material disponible en la página electrónica de la IAFCJ.

Los temas que veremos son:

Lección 1: Sueños de familia.
Lección 2: Familias quebrantadas.
Lección 3: Desatando la bendición.
Lección 4: Padre con visión, hijos de bendición.
Lección 5: Familias con propósito.
Lección 6: Familias restauradas.
Lección 7: Padres sin visión, hijos sin valores.
Lección 8: Familias que bendicen.

Si deseas bajar la Serie 18 CLIC AQUÍ.

miércoles, 13 de abril de 2011

Glosario Holman de Términos Bíblicos


Clic para ver el Glosario

El Glosario Holman de Términos Bíblicos es una gran herramienta para maestros de escuela dominical, pastores, académicos y estudiantes de seminario. En el mismo encontrás una explicación clara de 400 palabras claves de la Biblia, incluyendo: la traducción en español de la palabra hebrea o griega, la transliteración de la palabra, los números de Strong asociados, definiciones concisas de cada palabra, ejemplos de uso de la expresión en las Escrituras, y toda una lista de pasajes donde se encuentran dichas palabras.

Ver más en http://www.tronodegracia.com/

martes, 22 de marzo de 2011

MARCOS WITT Y EL “ÉXITO”

Análisis valiente sobre una realidad que está dañando la iglesia: el falso sentido del “éxito”

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”(2 Corintios 6: 14)

Marcos Witt dice:

“Soy un líder puente pues hay dos clases de líderes: los que construyen puentes y los que construyen paredes… Yo nunca he tenido una agenda proselitista… No creo que la meta sea que vayan a nuestras iglesias sino que vayan al cielo… este es el motivo por el cual muchos católicos vienen a mis conciertos pues no soy de los que insta a que tienen que abandonar ciertas prácticas o religión…”(1) (énfasis mío)

Marcos Witt es muy conocido, no sólo entre evangélicos, sino entre católico romanos. Este hombre que dice de sí mismo ser “un embajador”, que viaja “por todos los continentes uniendo la iglesia” (2), pretende trasladarnos un tipo de evangelio y una manera de entenderlo que, según él, debería encajar bien en todo lo que se denomina cristianismo. No es así. Y no obstante – tantos - tanto todavía lo toleran, y aún lo defienden…Muchos todavía desconocen. A ellos principalmente me dirijo con este estudio.


1. ¿Qué está pasando en lo que denominamos iglesia?
“y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios” (Romanos 8:8)

En el mundo eclesial, de entre los muchos que toleran el error y el consiguiente aumento de la apostasía por parte de los falsos maestros, están los que en aras de lograr un gran éxito, crecimiento y expansión del cristianismo, hacen la vista gorda ante las propuestas y actuaciones anticristianas dentro de lo comúnmente llamado “evangélico” (Ef. 5: 11) – estos por un lado – y por otro lado, están los que por manifiesta ignorancia de la Escritura, se mantienen en dicha corriente, además, con júbilo y supuesto gran gozo, sin percatarse de nada por causa de su ingenuo desconocimiento. Estos últimos son advenedizos perennes (2 Ti. 3: 7)

Los dos tipos, los resumo del modo siguiente:

1) Los voluntariamente ciegos.
2) Los ignorantes de la Escritura.

Tanto unos como otros, en su generalidad, necesariamente no suponen grandes nombres dentro del mundillo evangélico, básicamente son sólo conocidos a nivel local, poco más, pero tienen una gran influencia sobre muchos creyentes profesantes porque son muchísimos en todas partes.

Evidentemente, estoy hablando, no sólo de ovejas, sino de una infinidad de pastores y diferentes ministros.

Tanto para unos como para los otros, en definitiva, el fin justifica los medios.

Para todos ellos, de hecho, no importa lo que la Escritura diga; es más importante el éxito del evangelio que, en definitiva, la voluntad de Dios claramente expresada en las Escrituras.

No buscan tanto la voluntad de Dios, más que buscan el “éxito”. Esa palabra: “éxito” inunda sus bocas como nunca antes en la historia eclesial.

Si a un creyente implicado en esta actual corriente de éxito le preguntáramos, algo así como: “¿Qué es lo más importante para usted en esta vida?” Sin duda su respuesta sería:

“Lo más importante para mí en esta vida es cumplir con el potencial que está dentro de mí. Conquistar los sueños…Yo he sido creado para conquistar…”

Pero si le preguntamos a un cristiano que de veras ama a Dios y conoce la Escritura, haciéndole la misma pregunta, su respuesta sería otra. Sería:

“Lo más importante para mí en esta vida es cumplir con la voluntad de Dios”

¡Nótese la enorme diferencia! Lo primero es lección aprendida; lo segundo es convicción del Espíritu.
“Portada del libro de Dante Gebel “Destinado al éxito”. Pero no es el éxito conforme a la voluntad de Dios, sino que se trata de “alcanzar los sueños de uno”. Es falso cristianismo”
2. El asunto del éxito
“Pues, ¿busco ahora el favor de los hombres, o el de Dios? ¿O trato de agradar a los hombres? Pues si todavía agradara a los hombres, no sería siervo de Cristo”(Gálatas 1: 10)

El asunto aquí es acerca del entendimiento que podemos llegar a tener acerca del concepto éxito(palabra que por cierto, no encontramos en el N.T.)

En el diccionario encontramos que éxito (del latín exitus, que significa salida), se define como: “Buena aceptación que tiene alguien o algo”.

Por lo tanto es un asunto tremendamente aleatorio, ya que esa “buena aceptación” sería siempre conforme al entendimiento u opinión de cada quien.

Pero como cristianos, ¿Cómo deberíamos entender el éxito en el contexto de fe y obra cristianas?

Tomemos una expresión que en los últimos años se está oyendo por todas partes dentro de lo “evangélico”: “líderes de éxito”. Según este concepto, tan manido ya, ser líder de éxitosignifica lograr lo que se emprende; obtener reconocimiento; conseguir los objetivos… ¡nada diferente a lo que se esperaría de un líder empresarial o político!

En la contraportada del libro del “líder de éxito”, César Castellanos, “Sueña y ganarás el mundo”, leemos:

“César y Claudia han logrado todo lo que han emprendido, y son reconocidos mundialmente…”

Este es el sentido de ser “líderes de éxito” en lo “evangélico”…

Contrariamente, tenemos tantos ejemplos bíblicos y extra bíblicos de verdaderos hombres y mujeres de Dios que no tuvieron ese tipo de éxito, ya que no consiguieron lo que humanamente se pudieran haber propuesto, no obstante, sí tuvieron el éxito que Dios determinó que tuvieran (y ese es el que realmente vale).

El apóstol Pablo al final de sus días, prisionero en Roma, encadenado y abandonado por casi todos, exclamó:

“Yo ya estoy para ser sacrificado, y el tiempo de mi partida está cercano. 7 He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. 8 Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez justo, en aquel día; y no sólo a mí, sino también a todos los que aman su venida”(2 Ti. 4: 6-8)

Pablo comprendió que el éxito en su ministerio no era conforme el hombre lo entiende, sino como Dios lo quiere.
“Según “America Showbitz”, Marcos Witt ha invitado al famoso y mundano cantante Ricky Martin a grabar con él un canto evangélico en su próximo disco. Otro ejemplo del “éxito”” (3)
3. Poniendo ejemplo claros
“Amados, por la gran solicitud que tenía de escribiros acerca de nuestra común salvación, me ha sido necesario escribiros exhortándoos que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos” (Judas 3)

En este artículo voy a poner algunos ejemplos, que espero nos vayan a ayudar a comprender mejor todas estas cosas. Aunque seguiré mencionando nombres, como el de Marcos Witt, no pretendo con ello degradar a nadie, sino exponer hechos, de manera que nos ayude a apartarnos del error (1 Ti. 1: 20).

…Y todo ello a pesar de que muchos se opongan.

Un conocido ministro a nivel local (y por tanto no desvelaré aquí su nombre), ante uno de mis emails, me respondió exigiéndome que le borrara de mi lista de envíos de correo electrónico, ya que, según él, no dejo de “descalificar a diestra y siniestra”.

Justamente ese es el problema. Bien, si para ese hombre, ciego a voluntad, analizar lo que enseñan ciertas personas públicas a la luz de la Biblia, y luego decirlo es “descalificar a diestra y siniestra”, pues esa será su opinión, pero no vale ante la Escritura. Este varón y los que son como él, han olvidado Judas 3, 4. Han olvidado lo que significa ser atalaya.

Pero es conforme a lo que ya vengo argumentando: o bien hacen la vista gorda, o bien ignoran la Escritura… y todo en aras de la “unidad”, el éxito del evangelio, y la consecución del “gran avivamiento” que siempre está para llegar (y nunca viene), etc. etc.

En cuanto a esto último, y contrariamente a lo que la Escritura enseña, desde hace aproximadamente veinte años para aquí, innumerables llamados profetas y profetisas se han levantado declarando “en el nombre del Señor”, que un gran avivamiento mundial y su consiguiente reforma mundial, barrerá la tierra, y la iglesia “conquistará las naciones para Cristo”. Esto último - aseguran - constituye el llamamiento de muchos ministerios e iglesias (4)

Este posicionamiento pseudo escatológico/teológico, proveniente del amilenarismo principiado por Agustín de Hipona y el romanismo en su versión moderna, el postmilenarismo, ha cautivado la mente y los corazones de miles y miles, porque implícito en él, está ese sentido del “éxito” aludido.

•Es lógico - según la simple lógica humana - preferible creer en la “conquista de las naciones para Cristo”, todas ellas entregándose voluntariamente a Cristo, que aceptar la ejecución de Su sentencia contra ellas (Ap. 10: 11; 11: 18; Salmo 2: 1-5; etc.).
•Es preferible (según la simple lógica humana), creer que ahora la Iglesia es triunfante y reina en este mundo (¿?) y que ya recibe toda su herencia aquí y ahora, a aceptar que “todavía no se ha manifestado lo que hemos de ser”, y que no será así sino hasta que “Él se manifieste” (1 Juan 3: 2).
•Es preferible creer que la “unidad de los cristianos” provocará el gran avivamiento mundial (mal interpretando Juan 17: 23), a creer que la única unidad que vale, es la del Espíritu (Efesios 4: 3) y no la nuestra, y que cuando el Señor regrese, no encontrará fe en la tierra (Lc. 18: 8; 17: 26, 28)
Pero claro, todo esto rezuma FRACASO, y es contrario al éxito desde un punto de vista humano.

En realidad, si nos damos cuenta, toda esta manifestación triunfalista de un evangelio que va a transformar este mundo conforme al entendimiento comentado, no se corresponde en absoluto con la verdad revelada en las Escrituras, sino que sólo procede de la imaginación, fantasía y deseo de aquellos que en definitiva pretenden agradar a Dios, sin dejar de agradarse a sí mismos (porque esperan desarrollar su potencial…)

Son buscadores del “éxito” conforme en definitiva el mundo lo entiende.

Son buscadores de ese crecimiento numérico, del cual la Biblia no habla, pero que ha estado y está en boca de todos esos falsos profetas y falsos apóstoles de turno de continuo por años… y sigue.

Para ellos, y de hecho, el “éxito” del evangelio, se mide en resultados, y esos resultados tienen mucho que ver con la gran cantidad de gente que se llegare a declarar cristiana profesante en un país o ciudad, y sobre todo, con la cantidad de gente que llegare a llenar sus templos, a poder ser, varias veces los domingos.

Al respecto de esto último, Marcos Witt se expresó de la siguiente manera:

“Hay líderes que se encierran y otros que rompen muros... Cuando de pronto se me da la oportunidad de pastorear, pude ver los resultados. Ninguna iglesia hispana en los Estados Unidos ha crecido tan rápido como la nuestra. Sigue creciendo cada semana. Dios me ha sorprendido con esa gracia que me ha dado como pastor. No me he sentido frustrado ha sido uno de los deleites más grandes que he encontrado en mi vida". (5)

La pregunta que nos hacemos es: ¿Cuántos realmente convertidos y verdaderos discípulos de Cristo habrá en ese crecimiento de la apóstata iglesia de Joel Osteen (Lakewood Church), que es la iglesia pastorea Witt en el área hispana? (Sigue leyendo...)

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.

Marzo 2011
http://www.centrorey.org/

jueves, 17 de febrero de 2011

¿Redescubriendo el reino, como dice Myles Munroe?

“Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores… a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene” (Tito 1: 10, 11)
Una de las grandes mentiras que se están esparciendo por parte de falsos maestros hoy en día, básicamente, consiste en decir que es ahora el momento en el cual los creyentes deberíamos estar reinando, conquistando y dominando en este mundo.

Myles Munroe le llama a esto vivir en el reino.

En términos teológicos, a esta herejía se le llama el “Reino Ahora”, y también “teología del dominio”, de ahí el término “dominionismo”.

Myles Munroe, muy conocido conferenciante motivador internacional, en su conferencia “Redescubriendo el reino”, hace poco impartida ante miles en la congregación de Guillermo Maldonado en Miami, estando él presente así como su esposa, estando allí también Cash Luna y su esposa y Ana Méndez y su esposo, así como otros renombrados presuntos ministros, expuso su falsa doctrina, la cual analizaremos en este estudio.

Es preciso tomarnos en serio este trabajo, ya que el grado de engaño está superando con creces cualquier consideración, y por tanto es menester atajarlo. Sirva esta refutación para ello.

(Pueden ver y escuchar enteramente esa conferencia en el link proporcionado al pie de este artículo. Todas las citas son de esa conferencia)

Comenzando, Myles Munroe en un tono poco menos que victimista, alude diciendo que este mensaje sobre el reino, él ya lo daba sin éxito en los setenta, viniendo a decir que era un incomprendido por parte de su audiencia cristiana, pero que en los ochenta y mayormente en los noventa se le empezó a hacer caso. Curiosamente coincide esto con el tiempo del auge de la apostasía que estamos viviendo, sobre todo a partir de este nuevo milenio.

Dice que los creyentes por siglos y siglos no han entendido lo que es el reino, y que ya es tiempo de “redescubrirlo”. Lamentablemente, ese “redescubrimiento” del reino que Munroe aporta, nada tiene que ver con el verdadero reino de Dios.
“Myles Monroe propone un reino que no es el Reino, pero que encaja muy bien con la ambición de los carnales”
1. El reino vs el cristianismo, según Munroe


Sigue con su disertación haciendo una apología del reino (veremos que de su entendimiento personalista del mismo), en contra de lo que él llama religión, la cual pisotea sin misericordia, llegando a decir que el cristianismo es una religión más, y por tanto es insatisfactorio. El dice así:

“Esta es la razón por la cual la religión nunca va a satisfacer, incluido el cristianismo”

Acertadamente, dice que la religión básicamente es el esfuerzo del hombre para llegar a Dios, pero astutamente, en ese mismo contexto, incluye al cristianismo; de ahí que dice que el cristianismo es como cualquier otra creencia o religión.

Según Myles Munroe, el cristianismo no es lo que vino Jesús a enseñar, sino que él vino a enseñar acerca del reino. ¡Lo que obvia Munroe, es que el cristianismo enseña acerca del reino, aunque no como él lo hace!

Además se atreve a decir que los religiosos cristianos (*) se oponen tenazmente al mensaje del reino.

(*) Para Munroe, el cristianismo convencional o bíblico, es religiosidad, y sus proponentes son religiosos, comparándolos con los fariseos del tiempo de Jesús.


2. El mensaje de la Biblia, según Munroe


En cuanto a la Biblia, Myles enseña que el mensaje de la misma se reduce a tres cosas:

•1. Un Rey.
•2. Un reino.
•3. Sus hijos, es decir, su familia real (los creyentes).

Dice que “la Biblia trata de un rey, y su negocio, el cual es regir o reinar, y todo trata de un negocio familiar… La Biblia trata de un reino colonizando la tierra”

Según Munroe, el mensaje de la Biblia se resume en ejercer dominio en esta tierra aquí y ahora, por parte de Dios, y por parte de los suyos. Eso es todo.

No enseña acerca del mensaje evangélico, cual es, el hombre pecó y se truncó la relación con su Creador, y que mediante Cristo y su sacrificio y resurrección, el hombre, creyendo, recibe la salvación y la vida eterna (Ef. 2: 8, 9).

La palabra pecado no aparece en los labios de ese falso maestro, ya que pecado tiene que ver con “religiosidad”, y esta es contraria al concepto triunfal de “reino”, según él.

El mensaje de ese hombre, aplaudido por Maldonado, Cash Luna, Ana Méndez, y muchos más es muy sencillo, así como carnal: dominio terrenal.

“La Biblia es el libro de Jesús, y Jesús es el autor de nuestra salvación; salvación eterna, y esto nada tiene que ver con “dominio terrenal”

3.El arrepentimiento, según Munroe

Buscando el justificar su falta de espiritualidad, la cual llama religiosidad, Munroe nos habla del tema del arrepentimiento. En esta cuestión, por tanto, es tan sutil, como engañador. Enseña lo siguiente:

“La palabra arrepentimiento no significa caminar al frente en un culto religioso, traer a memoria tu pasado, llorar por ello, y sentirse mal… la palabra arrepentimiento significa cambio de forma de pensar, cambio de mentalidad. La palabra arrepentimiento significa cambiar la manera cómo has sido condicionado a pensar. La primera cosa que Jesús atacó en su ministerio fue tu mentalidad… tus conceptos e ideas y percepciones que están mal…”

Para Munroe (y todos sus correligionarios), pasar al frente confesando los pecados a Dios, sintiendo dolor por ellos, y apartándose de los mismos, no es arrepentimiento, sino simplemente un acto religioso; pero la palabra de Dios dice otra cosa:

“Porque la tristeza que es según Dios produce arrepentimiento para salvación…” (2 Corintios 7: 10)

Todo lo que este hombre entiende acerca de arrepentirse, es en cuanto a un cambio de forma de pensar, no un cambio del corazón (que es lo que la Biblia enseña).

Arrepentimiento para Myles Munroe es sólo pensar de manera diferente a como se solía pensar. Esto nada tiene que ver con valores morales, con cambio de conducta, con cambio del corazón, sino sólo con cambiar una mentalidad. No fue esa la enseñanza de Cristo.

Pero Munroe sabe por qué enseña de ese modo acerca del arrepentimiento, como un mero cambio de ideas. Para él la prioridad no es el cambio del corazón y el hacer la paz con Dios mediante Cristo, sino el creer que debe tomar las riendas de su propia vida y dominar todo lo que tenga a mano, ya que ese es su concepto del reino. Es un concepto absolutamente carnal.
“El arrepentimiento, en gr. metanoia, significa un cambio, no sólo de la mente natural, sino del corazón en la dirección de Dios por Su Espíritu. Otra cosa, no es arrepentimiento verdadero”
4. Juan y Jesús


Munroe apunta e incide hacia la cuestión de la mente y de la mentalidad como pretexto para enseñar su herejía. Dice lo siguiente, lo cual no es poco:

“Juan no predicó el bautismo, ese no fue su mensaje… Juan era el primo de Jesús, era seis meses mayor que él, y Jesús hizo de Juan su pastor, él se convirtió en un discípulo de Juan , se sometió a la filosofía de su maestro. Un discípulo se une a los pensamientos de su maestro.

En el tiempo de Jesús, había muchas escuelas donde enseñaban diferentes maestros, y esas escuelas se llamaban “escuelas del pensamiento”; así que Jesús hubiera podido ser parte de los fariseos, de los saduceos, los herodianos, los filósofos griegos, o los romanos, pero Jesús puso sus ojos sobre Juan, y le dijo, yo quiero tu filosofía, yo quiero tu enseñanza, yo creo en lo que tú piensas, ¿Cuál era su mensaje?, léelo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos está aquí (Mt. 3: 1) … Juan vino con un mensaje que no era religioso: arrepentíos porque el reino de los cielos ha regresado a la tierra, y Jesús dijo, ese es mi pensamiento, yo me voy a someter a eso, me voy a unir a ese maestro, esto es lo que yo creo, y se sometió a Juan y le dijo bautízame, hazme uno de tus discípulos, hazme un estudiante tuyo”. (énfasis nuestro)

La lectura de este pasaje es de por sí vomitiva. No obstante, pasemos a analizarla.

Munroe, a saber de dónde, hace de Jesús poco menos que un inepto, dubitativo acerca de a quién creer, hasta que se topa con su primo Juan que le ilumina.

Dice que al existir la costumbre en esa época de encontrar numerosas “escuelas de pensamiento”, Jesús decidió finalmente sujetarse a la “escuela de Juan”. Dice que Jesús, que era meses menor que Juan, hizo de Juan su pastor y maestro, convirtiéndose en su discípulo… ¿Dónde en la Biblia encontramos esto? ¿No es más bien lo contrario, cuando leemos de Juan diciendo que no era ni siquiera digno de desatarle el calzado al Señor? (Lc. 3: 16)

Pero todavía va más lejos, cuando asegura que Jesús se sometió a Juan, y por eso le pidió rogando que le bautizara, reconociendo que ese hombre enseñaba la verdad, y que él estaba por aquel entonces buscándola (¿?). De ese modo, él (Jesús) predicó lo mismo que Juan.

¡Qué terrible blasfemia! La Palabra que dice de Juan que es el más pequeño en los cielos (Mt. 11: 11), resulta que debe mentir, ya que Munroe dice que Juan es superior a Jesús. Munroe, no sólo dice cosas que no vienen en la Biblia, sino que dice cosas que la contradicen, haciéndola mentirosa.

Jesús no le dijo a Juan que le bautizara como señal de estar bajo él, ni siquiera bajo su enseñanza, sino para darnos ejemplo:

“Pero Jesús le respondió: Deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó”(Mt. 3: 15)

Véase que una vez fue bautizado, se apartó de él.

Nada que ver con lo que enseña Munroe.

Como Myles Munroe, muchos otros sin escrúpulos hacen que la Biblia diga lo que ellos quieren que diga, con el fin de apoyar sus necedades y blasfemias. ¿Será que Dios no va a juzgar esto?

Ahora bien, según enseña Munroe, fijémonos en el mensaje de Juan, que luego, según este falso maestro, copió Jesús:

“En aquellos días vino Juan el Bautista predicando en el desierto de Judea, y diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado” (Mateo 3: 1, 2)

Myles Munroe dice que ese era un mensaje no religioso, que quería decir lo siguiente: Cambia tu manera de pensar. Ya no pienses en negativo sino en positivo. No eres un perdedor, sino un ganador, un campeón, un conquistador. Piensa y cree que eres un rey, y por tanto tienes dominio. Ejerce tu dominio hasta donde de lugar en esta tierra. El reino está en tus manos.

No es más que el mensaje típico de la Nueva Era.

¿Tiene esto que ver con el mensaje de Cristo de llevar la cruz todos los días, de perder la vida para hallarla, de morir a uno mismo para que Cristo viva? (Gl. 2: 20)

Nada que ver con contrición o dolor por el pecado cometido (concepto absolutamente ausente de su predicación); nada que ver con buscar el hacer la voluntad de Dios, nada que ver con buscar el agradar a Dios. ¡Nada que ver con el Evangelio!

Para este hombre y todos los que están con él, el tener la mentalidad del reino significa: autosuficiencia, y tener control y dominio sobre todo. Es el mismo mensaje de Satanás cuando dijo a Eva: “Seréis como Dios” (Gn. 3: 5)

En este sentido, Munroe cada vez fue más lejos en su disertación. Leyendo Lucas 4: 43, exclamó:

“Jesús sólo tenía una buena noticia: el reino…Jesús no vio el Calvario, la Cruz, como su prioridad; el dijo yo vine con el propósito de devolver al hombre el reino de los cielos. Estas son las buenas nuevas, usted puede recuperar el reino otra vez” (énfasis nuestro)

Claramente y sin ambages, Munroe dice lo que dice: la cruz no es lo más importante, sino el reino “recuperado”. Pero sin la cruz, no hay nada, sólo el infierno.

Ese “reino” constituiría el dominio del hombre sobre la tierra, es decir, el hacer cada uno su propia voluntad en esta vida. Esto último es claramente así, porque el mismo Munroe cree que el nacer de nuevo no es importante. Por tanto, una persona que no ha nacido de nuevo y “cree” en el reino, lo que hará será, no la voluntad de Dios, sino la suya propia.
“Myles Monroe enseñó en la iglesia de Guillermo Maldonado, ante él y complacido” (...Sigue leyendo)

Ver video “Redescubriendo el reino” Myles Munroe http://vimeo.com/10673292



Dios les bendiga.

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey, Madrid, España.
www.centrorey.org
Enero 2011

martes, 4 de enero de 2011

¿Mis mejores deseos?

“Mis mejores deseos para este año nuevo“, “Te deseo lo mejor“. En fechas como estas es muy común escuchar estas frases acompañadas de un abrazo. Pero, ¿cuáles son generalmente ¨los mejores deseos¨ de la persona que repite esta frase a diestra y siniestra? ¡Hay mil respuestas! Aquí hay algunas muy comunes:


1. Que triunfes en los negocios
2. Que tengas salud, dinero y amor
3. Que obtengas esa casa tan anhelada
4. Que te cases con un joven rico y ‘de buena familia’, etc.


Pero… ¿qué es lo mejor?

Para la mayoría de las personas ¨lo mejor¨ se enfoca en lo material: El mejor negocio, la mejor casa , el mejor auto, etc. El Diccionario de la Real Academia Española dice al respecto:


mejor. (Del lat. melĭor, -ōris). adj. comp. de bueno. Superior a otra cosa y que la excede en una cualidad natural o moral.


En lo natural decimos que hay cosas mejores que otras, casi no tenemos dudas al respecto: se nota cuál auto, cuál prenda de vestir, cuál vivienda es mejor que otra. En lo moral, según lo que se ve, el mundo se confunde y no sabe qué es mejor. Muchos cristianos parecen, también, bastante confundidos. No habría razón para la confusión, pues podemos saber qué es lo mejor por Su Palabra:


1. Es mejor la fidelidad que la infidelidad.
2. Es mejor el orden que el desorden.
3. Es mejor la sobriedad que la ebriedad.
4. Es mejor la honestidad que la deshonestidad, etc.


Es claro que cuando alguien “desea lo mejor” se refiere a lo material. O ¿alguna vez has oído algo así como…


1. ¨Te deseo la más grande fidelidad para con tu esposa en este año que inicia¨
2. ¨Te deseo lo mejor del orden en todas las áreas de tu vida, tu hogar, tu trabajo, tu escuela, etc.”
3. ¨Te deseo toda la sobriedad, que no te embriagues un solo día de los 365 del año que inicia¨.
4. ¨Te deseo muchísima honestidad en este año que inicia, en tu trabajo, en tus negocios, con tu familia¨?


¡Hasta se escucha extraño!


¿Qué dice la Biblia sobre ¨Lo mejor¨?

1Sa 15:22 Y Samuel dijo: ¿Se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas, como en que se obedezca a las palabras de Jehová? Ciertamente el obedecer es mejor que los sacrificios, y el prestar atención que la grosura de los carneros.


¨Mejor¨ se tradujo del hebreo tob, que significa entre algunas acepciones ¨lo bueno¨, ¨lo agradable¨, ¨lo correcto¨.


Gen 1:4 ¨ Y vio Dios que la luz era buena; y separó Dios la luz de las tinieblas¨.


Es decir, que es mejor la Luz que las tinieblas, es mejor andar en la Luz que en las tinieblas, en santidad que en pecado, en amor que en rencor.


Pero volviendo a 1Sam 15:22, ¿por qué es mejor obedecer que ofrecer sacrificios? Porque, por un lado, la obediencia a Dios y su Palabra es olor fragante que lo honra y lo glorifica, y por otro, el cristiano humilla su ¨Yo¨ y se somete a la voluntad de Dios. Veamos:


Mat 21:28-32 Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue. Y acercándose al otro, le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue. ¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? Dijeron ellos: El primero. Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios. Porque vino a vosotros Juan en camino de justicia, y no le creísteis; pero los publicanos y las rameras le creyeron; y vosotros, viendo esto, no os arrepentisteis después para creerle.


La Biblia es clara al respecto: es mejor obedecer a Dios. Pero también es abundante en historias de gente que no supo elegir, que no supo lo que era mejor. Al cruzar el Mar Rojo, por ejemplo, Israel no sabía discernir lo mejor, lo cual se nota cuando el pueblo exclama tontamente:


Exo 14:11-12 Y dijeron a Moisés: ¿No había sepulcros en Egipto, que nos has sacado para que muramos en el desierto? ¿Por qué has hecho así con nosotros, que nos has sacado de Egipto? ¿No es esto lo que te hablamos en Egipto, diciendo: Déjanos servir a los egipcios? Porque mejor nos fuera servir a los egipcios, que morir nosotros en el desierto.


Evidentemente, su concepto de lo mejor no era el correcto. Pero, insisto, la Biblia es clara:


Sal 37:16 Mejor es lo poco del justo que las riquezas de muchos pecadores.


La versión PDT (Palabra de Dios para Todos) dice:


Sal 37:16 Es mejor tener poco siendo una persona honesta, que tener toda la abundancia que acumulan los perversos...(Leer artículo completo).

Lo Mejor para el mundo vs. Lo Mejor para Dios.




Ver más en Estudios Bíblicos del Pastor Chuy Olivares.

lunes, 13 de diciembre de 2010

El significado verdadero de la Navidad

Por el Pastor John Macarthur.
Para muchos, la Navidad es un tiempo para pensar en Jesucristo como un bebé en un pesebre. Ciertamente el nacimiento de Cristo es un acontecimiento especial y milagroso, mas no es ese el foco principal. La verdad central de la historia de Navidad es ésta: El Niño de la Navidad es Dios.

Dios en un Pesebre

La Navidad no se trata de la infancia del Salvador; se trata de Su deidad. El nacimiento humilde de Jesucristo no pretendió jamás encubrir la realidad de que Dios había nacido en el mundo.

Pero la versión de la Navidad del mundo moderno hace justamente eso. Y consecuentemente para la mayor parte de la humanidad, la Navidad no tiene significado legítimo en absoluto.

No espero que alguien alguna vez pueda entender totalmente lo que significa para Dios haber nacido en un pesebre. ¿Cómo puede uno explicar al Todopoderoso convertido en un infante diminuto? Nuestras mentes no pueden entender lo que implica para Dios volverse un hombre, mucho menos cómo podría Él convertirse en un bebé. Pero él lo hizo. Sin abandonar Su naturaleza divina, sin minimizar Su deidad, él nació en nuestro mundo como un infante diminuto.

Él fue totalmente humano, con todas las necesidades y las emociones que son comunes a todos nosotros. Pero él fue también completamente Dios, todo sabio y todo poderoso.

Por casi dos mil años, el debate sobre quién es Jesús realmente ha sido constante. Las sectas y los escépticos han ofrecido explicaciones diversas: dicen que él es un dios de tantos, un ser creado, un ángel elevado, un buen maestro, un profeta, etcétera. El hilo común de todas esas teorías es que hacen a Jesús menos que Dios. Pero la prueba bíblica es apabullante: este niño en el pesebre es la encarnación de Dios.

Un pasaje en particular, escrito por el apóstol Pablo, capta el ser de la naturaleza divina de Jesús y acentúa las verdades que hacen de la Navidad algo maravilloso...(Leer artículo completo)

Ver más en Estudios Bíblicos del Pastor Chuy Olivares.

viernes, 22 de octubre de 2010

ALGUNOS FRUTOS DE LA RELIGIÓN EVOLUCIONISTA

El aborto, la degeneración sexual, el racismo, el engaño, la codicia, y el odio a Dios


“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa. Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de aves, de cuadrúpedos y de reptiles. Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos, ya que cambiaron la verdad de Dios por la mentira, honrando y dando culto a las criaturas antes que al Creador, el cual es bendito por los siglos. Amén. Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.” (Romanos 1: 18-32)
En estos días, en esta sociedad occidental, donde prima el materialismo y el hedonismo como forma de vivir – o más bien, forma de morir viviendo – muchos se jactan de no seguir ninguna religión o creencia, pero se equivocan.

El hombre es un ser espiritual, y su tendencia natural es la de seguir una creencia, es decir, una forma u otra de entender la existencia, de la cual, como ser pensante, él es consciente.
Muchos piensan que no tienen religión alguna, y no obstante, todo ser humano - lo piense o no, lo acepte o no - sigue como poco los parámetros de una creencia, aun subjetiva e interesada, ajustada y hecha a la medida.

Básicamente los hombres partimos de dos posicionamientos diametralmente opuestos a la hora de hablar de creencia. Una es la creencia en Dios, el Creador; otra es la creencia en el llamado evolucionismo. Una implica un Ser existente y Creador y Dador de la vida; la otra implica un llegar a ser las cosas por el resultado del azar o la casualidad. Una implica un proceso inteligente, pensante y de ingeniería milimétrica; la otra implica... ¡nada! Una implica responsabilidad ante ese Ser; la otra implica... ¡nada! Una apunta hacia el Todo, la otra apunta hacia... ¡nada!

Cuando uno llega a creer que no hay Dios, o de que Dios nunca nada tendrá que ver con él, entonces acalla su conciencia, y llega a sentir el engañoso alivio de no tener que rendir cuentas a nadie por encima de él por lo que hace en la vida o por como la vive. El llega a ser dios de sí mismo, y procede según quiere y entiende, y no nos engañemos, esta es la filosofía de esta generación. Es la filosofía de muerte eterna a la que muchos, muchos se han abocado de cabeza.

El bien y el mal
Fíjense bien. El bien y el mal son conceptos morales que necesariamente deben partir de Dios, es decir, de un Ser Superior que trasciende a lo que vemos con nuestros ojos de carne, y que es Dueño y Razón de todo lo que existe. Pero si absurdamente se niega la existencia de ese Ser, no sólo se niega la Razón de la misma existencia, sino que también se niega la realidad del bien y del mal que sólo ese Dios, como Legislador Moral, puede dictar, y ha dictado.

Algunos dirán aquí - “bueno, los hombres tenemos inteligencia como para delimitar el bien y el mal aunque sea de forma parcial o subjetiva” – sí, pero eso no soluciona el meollo de la cuestión, ya que el hombre es una criatura con un principio y seguramente un final (en eso todos están de acuerdo), y si tiene ciertas de esas atribuciones morales, es porque necesariamente las ha tenido que recibir. Si las ha recibido, es que existe un Dador que se las ha concedido.

Por lo tanto, el segundo posicionamiento de creencia, esto es, el evolucionismo, conlleva en sí una patente amoralidad, que fluye tantas veces hacia la inmoralidad, ya que en la práctica no sólo cuestiona, sino que ataca, acosa y pervierte la definición moral expresada de Dios, el Legislador y Juez.

Es por eso que tal posicionamiento de creencia necesariamente producirá un efecto derivado de su causa. En este artículo estaremos viendo, lo que denominaremos “los frutos del evolucionismo”... y sólo algunos de ellos.

1. Fruto del evolucionismo; la maldad del aborto
Hoy en día el mundo reclama sus derechos. Todos reclaman sus derechos...todos excepto aquellos que no pudieron nacer porque fueron abortados, y el derecho principal al que no pudieron reclamar, fue precisamente el de vivir.

Millones de personas son asesinadas en todo el mundo, y no me estoy refiriendo a la mafia, la camorra, al narcotráfico, a los gobiernos despóticos o a las guerras injustas. Millones de personas en todo el mundo están siendo asesinadas en el vientre de sus madres – y enfatizamos, personas - sencillamente porque aquéllas no los quieren, sus cómplices las animan a proceder según esa sumamente egoísta acción, y esos médicos que ya han olvidado su código deontológico que les obliga a preservar la vida, las ejecutan... y por supuesto están esos legisladores, y esos políticos que se lavan las manos, porque son “demócratas”.

Si en la antigüedad, en algunos lugares como Fenicia o Cartago, periódicamente algunos niños eran quemados vivos, sacrificados a las deidades paganas de turno, hoy en día multiplicado por la enésima potencia, el mismo ritual continúa en todas partes del globo, pero esta vez, antes de que la criatura nazca, siendo cobardemente asesinada cuando no puede defenderse. Esto ocurre en el seno de esta civilización que se autonombra civilizada, culta, democrática y progresista.

Sólo en España se produce un aborto cada 6,6 minutos, el mismo tiempo que se tarda en tomar un café o en fumar un cigarrillo. Hoy día, uno de cada seis embarazos se interrumpe de manera voluntaria, lo que ha convertido al aborto en una causa de mortalidad ¡mayor que los accidentes de tráfico, los homicidios y los suicidios! (1)
“Sin palabras”

En el año 2006, sólo en España se superaron los 100.000 abortos, y desde que se legalizó éste en el año 1985, se ha superado el millón cien mil abortos (1.121.000 abortos).

“Sacrificando sus hijos a Moloc. Los sacrificios preferidos a Moloc eran especialmente los bebés. Durante el sacrificio, los sacerdotes del templo hacían sonar tambores, trompetas y címbalos, de manera que no oían los llantos de los niños. Hoy en día los que asesinan a los nonatos, ni siquiera oyen sus conciencias”

Es paradójico que por un lado la sociedad se preocupa tanto por la precariedad de nacimientos de las ballenas y otros animales, y por el otro condena al ser humano a no nacer, sino a ser reventado en el seno materno y succionado después.

Escribe David Wilkerson:
“Estamos sumergidos en un océano de sangre al continuar permitiendo el asesinato de millones de niños nonatos. Los doctores quitan mediante succión los cerebros de los bebés completamente desarrollados que se encuentran en el tercer trimestre de gestación, y las enfermeras que desvergonzadamente prestan su ayuda en los abortos, marchan protestando en contra del asesinato de las ballenas, de los visones y de los conejos; ¡Qué hipocresía tan descarada!” (2)

Es cruelmente paradójico también que mientras en una sala de la clínica u hospital se está intentando salvar a un feto de cinco meses, en la otra se está arrancando del vientre de otra madre a otro feto del mismo tiempo, sencillamente porque el primero es querido por la madre, mientras que el segundo no lo es...(Sigue leyendo)

Ver más en Centro Rey.

© Miguel Rosell Carrillo, pastor de Centro Rey Jesucristo, Madrid, España.
http://www.centrorey.org/
Febrero 2008

13 Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. 14 Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. 15 No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra. 16 Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas. (Salmos 139:13-16)

NUEVA SERIE: PROMESAS DE RESTAURACIÓN

Iniciamos la Serie 15: Promesas de Restauración. De modo que ya puedes empezar a ver los temas que incluye ésta nueva serie y todo el material disponible en la página electrónica de la IAFCJ.

Los temas que veremos en esta Serie son:

Lección 1: RESTAURA TU CONFIANZA EN DIOS.
Lección 2: RESTAURA LA PROTECCIÓN EN DIOS.
Lección 3: RESTAURA EL PROPÓSITO DE DIOS.
Lección 4: RESTAURA TU MINISTERIO.
Lección 5: RESTAURA LA AUTORIDAD DE DIOS.
Lección 6: RESTAURA EL PACTO CON DIOS.
Lección 7: RESTAURA TU SANTIDAD.
Lección 8: RESTAURA EL GOBIERNO DE DIOS.

Si deseas bajar la Serie 15 CLIC AQUÍ.

martes, 19 de octubre de 2010

Halloween y Día de muertos

Son fiestas arraigadas en la cultura de nuestro continente. Están unidas no sólo en el calendario, sino en cuanto a su naturaleza: ambas abiertas al ocultismo, a la idolatría, a la adivinación, a la invocación de espíritus. Y les une también el hecho de ser abominables a los ojos de Dios.

Hablamos del Halloween y del Día de Muertos, celebrados por millones de personas el 31 de Octubre y el 2 de Noviembre respectivamente. Sobre ambas fiestas queremos manifestarnos en este espacio, pero ahora mediante audio mensajes.

En los últimos años han surgido detractores del Halloween que basan su repudio en el simple hecho de que no se trata de una fiesta mexicana o latinoamericana, sino anglosajona. En cambio, promueven abiertamente la celebración del Día de Muertos del 2 de Noviembre por considerarla una tradición digna de ser preservada, una manifestación de nuestra cultura y de nuestros orígenes ancestrales. Un dicho mexicano extraído de las peleas de gallos diría al respecto: “pues… tan malo el pinto, como el colorado”.

Dos temas importantes que se abordan a la luz de las Escrituras y que nos ofrecen mayor claridad al respecto.
Deuteronomio 18:10-12 (Reina-Valera 1960)

10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, 11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. 12 Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de ti.
Si deseas descargar o escuchar el tema pulse aquí.
Ver más en Estudios Bíblicos del Pastor Chuy Olivares.

sábado, 9 de octubre de 2010

Comentario de Martín Lutero a Romanos


Clic en la imagen para ver el libro.
 Los Comentarios de Martín Lutero constituyen un material de referencia obligatorio, no sólo para comprender su actividad reformadora, sino también para entender el cambio operado en el método de exégesis y exposición bíblica a partir de la Reforma.


Hasta entonces, el método empleado por la Iglesia Romana era la interpretación alegórica, que subeditaba el texto bíblico al sistema eclesiástico o doctrinal establecido por el magisterio de la Iglesia. El principio hermenéutico de Lutero invierte esta relación y parte del presupuesto que Dios se revela en la Escritura y no en la estructura eclesial, confiriendo así, a la Escritura, una autoridad incontestable. De mero objeto, el texto bíblico se transforma en sujeto; y la Biblia, que antes estaba sometida al sistema doctrinal, pasa ahora a socavar sus fundamentos.


Lutero dicto sus Lecciones sobre Romanos durante los años 1515-1516, terminándolas un año antes de hacer publicas sus famosas 95 Tesis, el 31 de Octubre de 1517. Sin embargo, en Romanos están ya presentes los rasgos fundamentales que caracterizan su teología: la convicción de que la Biblia es el único fundamento de donde extraer nuestra teología; el entendimiento histórico-cristológico de las Escrituras; y la insistencia en que la justicia de Dios es imputada o adjudicada al pecador arrepentido por medio de la fe, no de las obras.


La fe se centra en Cristo, no en el hombre. La fe es una confianza en Cristo y en su obra reconciliadora, y no meramente una cuestión intelectual.


El Comentario de Martín Lutero a Romanos, contiene una gran riqueza de demostraciones respecto al poder y las bendiciones de la fe. Es por eso que su lectura es refrescante y tan útil, viva y real para la Iglesia, hoy día, como lo fue hace cinco siglos cuando fue escrito. (Editorial Clie)

Si deseas ver o descargar el libro CLIC AQUÍ.

Ver más en Cristianohoy.

martes, 21 de septiembre de 2010

Hiram Almirudis - Diecisiete señales de la gran apostasía de los últimos días

Este es un tema que muy poco se trata en la iglesia contemporánea. Los predicadores entusiastas, neopentecostales, carismáticos, y pentecostales, principalmente los evangelistas que recorren las iglesias, hablan de grandes avivamientos que ocurrirán precediendo la segunda venida del Señor. César Castellanos afirma que:

“Hemos recibido la Palabra en el sentido de que en los años venideros habrá gente hambrienta por conocer el mensaje de salvación, millones y millones correrán por las calles demostrando su deseo de saber de Cristo…”1

También afirma con tonos enajenantes:
“Las congregaciones de tipo parroquial en las que no hay más de 200 personas no estarán en el modelo porque cada iglesia será de mínimo cien mil miembros, con un pastorado especializado coordinado a través del modelo de los doce impactando a toda una ciudad o a toda una nación.” 2

Los proponentes de la “Teología de la Reconstrucción” o “El Reino ya”, que es prima hermana de las enseñanzas de Castellanos, afirma que Cristo no vendrá hasta que la Iglesia haya conquistado el mundo por medio de la conversión de todas las gentes.

Pero, el Nuevo Testamento no habla de grandes avivamientos anticipando la segunda venida de Cristo, sino de una gran apostasía. Con respecto a la segunda venida de nuestro Señor y nuestra reunión con El, el apóstol Pablo escribió: “Nadie os engañe en ninguna manera; porque no vendrá sin que antes venga la apostasía, y se manifieste el hombre de pecado, el hijo de perdición” (2 Tesalonicenses 2:1-3). A Timoteo, el mismo apóstol le escribió: “Pero el Espíritu diceclaramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1), y ya antes le había dicho: “También debes saber esto: que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos” (2 Timoteo 3:1).

La apostasía en La Biblia, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamentos, se caracteriza por lo siguiente:

Uno: El abandono de la fe, a fin de seguir lo que el mundo ofrece. El apóstol Pablo dijo de Demas: “Porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido…” (2 Timoteo 4:10). Por lo tanto, la apostasía es un abandono intencional de la fe cristiana, por considerar que el mundo con sus atractivos es superior. El apóstata hace una comparación entre la Iglesia y el mundo, Cristo y el diablo, el cielo y el infierno, la santidad y el placer, y se decide por el mundo, el diablo, el infierno y el placer. Este fue el caso no sólo de Demás, sino de Israel en el Antiguo Testamento con sus muchas apostasías.

Dos: Por la revoltura que se hace de la fe cristiana con las costumbres, creencias y estilos que predominan en el mundo: es decir, es una mezcla de ambos para generar una religión híbrida. Este es el tipo de apostasía más peligroso. Etimológicamente, apostasía entre los antiguos griegos quería decir: “Salirse del camino, continuar caminando paralelamente al camino real pensando que se transita por él, pero arribando a un destino distinto.”

“Apostasía” es un término alarmante que los eruditos y hombres genuinos de Dios están sonando con sus trompetas para despertar a la iglesia. Pero, gracias a todas las drogas soporíferas que la iglesia ha venido consumiendo con extraordinario deleite, no se le puede despertar de su profundo letargo. Y si es que no lo sabemos, “letargo” (griego, λήθαργος) no es una siesta vespertina, sino “el síntoma de varias enfermedades nerviosas, infecciosas o tóxicas, caracterizado por un estado de somnolencia profunda y prolongada.” Muchos transitan por un camino religioso, se divierten en él, se sienten realizados, son entretenidos con repertorios carentes de sentido y contenido bíblico, asisten a iglesias donde los pastores tienen la diabólica habilidad de hacer que todos se sientan bien con sus bufonadas. Pero, no transitan por el camino real que es Cristo, sino por el paralelo que les lleva a un destino de condenación.

Joel Osteen, pastor de la mega iglesia de Houston, Texas, que heredó de su padre (porque ahora las iglesias son propiedad de los pastores y cuando ellos se retiran instalan a sus hijos aunque no valgan un sorbete), prometió solemnemente a su congregación que “nunca en la vida usará en sus mensajes la palabra ‘pecado’.” De esta manera, todo el que asista a su iglesia se sentirá bien cómodo en el aglutinamientos de anatomías que ahora se denominan “iglesia”.

Las evidencias de que la iglesia cruza por un momento de clara apostasía son muchas, entre ellas:
  1. La vida frívola de los cristianos.
  2. La insensibilidad hacia la santidad de Dios.
  3. La naturalidad con que se practica el pecado.
  4. La introducción en la iglesia de cuanto estilo de adoración extravagante y ridículo que va surgiendo.
  5. El desprecio declarado hacia la sana doctrina.
  6. Desprecio a la instrucción. De ahí, la eliminación de la Escuela Dominical.
  7. La marcada indiferencia hacia la Palabra de Dios.
  8. El materialismo de las iglesias, ministros y miembros.
  9. Las competencias para ver quién tiene la iglesia más grande.
  10. El número alarmante de ministros que caen en adulterio, que se divorcian, y que siguen inamovibles en sus púlpitos.
  11. El concepto tan bajo que el mundo secular tiene de las iglesias, de los ministros y de los cristianos.
  12. Los estilos de adoración sensuales de parte de músicos, vocalistas y cantantes nómadas.
  13. El protagonismo y señorío que muchos pastores tienen sobre las iglesias.
  14. El nepotismo que hace de las iglesias una empresa familiar.
  15. La facilidad con que las personas se hacen cristianas, se bautizan y se hacen miembros de las iglesias.
  16. La sustitución de la Biblia por la psicología.
  17. La politiquería, el caciquismo pueblerino, el apadrinamiento, y la burocracia que distinguen a tantas personas que ostentan cargos eclesiásticos.
Quien tenga verdaderamente sensibilidad y discernimiento del Espíritu Santo sabe perfectamente bien que esta es la realidad de la iglesia contemporánea.

Lo que nos corresponde hacer, es lo que dice la Biblia:
•Humillarnos
•Arrepentirnos de todo corazón
•Regresar a la Biblia
•Abandonar todo lo que no se encuentra en la Biblia
•Procurar ser como la iglesia del libro de Los Hechos.

CLIC para ver el artículo completo.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...